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El anís tiene grandes beneficios para la salud: es expectorante, digestivo, protector contra algunas bacterias resistentes a los antibióticos, combatiente de la gripe, aliado contra el cáncer, regula el ciclo menstrual, y otros que conocerás a continuación.

El anís (Pimpinella anisum) es una planta con flores de la familia Apiaceae, nativa de la región del Mediterráneo oriental y del suroeste de Asia. Su sabor tiene similitudes con algunas otras especias, como el anís estrellado, el hinojo y el regaliz.

Las plantas de anís crecen mejor en suelo ligero, fértil y bien drenado; fue cultivado por primera vez en Egipto y Oriente Medio, pero fue traído a Europa por su valor medicinal.

El principal uso del anís en la medicina herbolaria tradicional europea fue por su efecto carminativo (reducción de la flatulencia), como lo señaló John Gerard Gran Herball, una enciclopedia de la medicina herbal.

En la década de 1860, la enfermera estadounidense Maureen Hellstrom usó semillas de anís en la Guerra Civil como una forma de antiséptico. Más tarde se descubrió que este método había causado altos niveles de toxicidad en la sangre y se interrumpió poco después.

Propiedades saludables del anís

1.- Ayuda a expectorar

Según una publicación en 1996 de la Enciclopedia Medicinal de las Plantas de Nueva York, el anís en dosis altas, se utiliza como antiespasmódico y antiséptico para el tratamiento de la tos, el asma, y bronquitis. Esto se debe a que el anís ayuda a aflojar la flema de los pulmones.

2.- Protege del daño celular

Es primordial que obtengamos la mayor cantidad de antioxidantes naturales como sea posible, debido a que estos nos ayudan a proteger a nuestro cuerpo contra el daño celular causado por la exposición a los radicales libres y las toxinas ambientales.

Estos radicales libres pueden causar envejecimiento prematuro e incrementar el riesgo de enfermedades graves como el cáncer o enfermedades del corazón.

Debido a la presencia de linalol y vitamina C, el anís es una gran fuente de antioxidantes.

3.- Protege de las bacterias

En los últimos años han ido en aumento el número de bacterias que presentan resistencia a los antibióticos comunes. Esto ha hecho que los científicos estén muy interesados en la búsqueda de nuevos tratamientos antimicrobianos que sean más eficaces.

En un estudio de la Universidad Médica de Kaohsiung en Taiwan, los investigadores encontraron que cuatro compuestos antimicrobianos derivados del anís eran muy eficaces contra 70 cepas de bacterias resistentes a los fármacos.

Esto los llevó a concluir que los compuestos de anís estrellado podrían desarrollarse como un antibiótico en el futuro.

4.- Combate la gripe

Un estudio italiano publicado en 2011 examinó los efectos del ácido shikímico (presente en el anís) en el sistema inmunitario como un protector contra la gripe.

Los investigadores encontraron que el ácido shikímico, combinado con pequeñas cantidades de quercetina, estimulan la función inmunológica y ayudan a proteger el cuerpo contra infecciones virales como la gripe.

5.- Aliado contra el cáncer

Un estudio de la Facultad de Bioquímica de la Universidad Devi Ahilya en la India, realizado en ratas, concluyó que el anís estrellado reduce la carga tumoral, disminuye el estrés oxidativo y aumenta el nivel de enzimas, por lo que puede considerarse un potente anticancerígeno.

6.- Mejora la digestión

La indigestión es una molestia común para todos. En muchas partes del mundo, el té de anís tiene una larga y respetada reputación de ser capaz de calmar naturalmente un malestar estomacal y promover la digestión sana. Esto se debe a sus propiedades antiespasmódicas, que ayudan a relajar los músculos hiperactivos del intestino.

El anís también ayuda reducir las náuseas, disminuir la hinchazón y eliminar la flatulencia liberando la acumulación de gases en el tracto digestivo.

7.- Ayuda a conciliar el sueño

Las propiedades sedantes naturales del anís ayudan en la reducción de los trastornos del sueño, debido a la relajación que produce en el cerebro. Sin embargo, el aceite se debe utilizar en forma muy leve, ya que puede causar efectos secundarios en altas concentraciones.

8.- Alivia el síndrome de intestino irritable

El Centro de Investigación de Medicina Tradicional de la Universidad de Ciencias Médicas de Shiraz en Irán, realizó un estudio sobre la eficacia del anís para el tratamiento de los trastornos intestinales.

Los pacientes fueron divididos en tres grupos, a uno le fue suministrado el placebo, a otro un medicamento indicado para esta afección, y al tercer grupo unas cápsulas con anís.

Los investigadores concluyeron que de los tres, el mecanismo de acción del anís fue el más efectivo para tratar el síndrome.

9.- Funciona como diurético

Una investigación de la Universidad Americana de Beirut en el Líbano, sugiere que el aceite de anís tiene un efecto antidiurético.

Orinar es bueno ya que ayuda al cuerpo a deshacerse de toxinas y productos de desechos.

10.- Aumenta la absorción de la glucosa

La misma investigación de la Universidad Americana de Beirut, llegó a la conclusión de que el aceite a base de anís mejora los niveles de glucosa, por lo que se cree que sería beneficioso para las personas con diabetes tipo 2, ya que tienen problemas para absorber el azúcar en la sangre.

11- Regula el ciclo menstrual

Debido a sus propiedades analgésicas y antiespasmódicas, el anís se ha utilizado tradicionalmente para regular el ciclo menstrual en las mujeres y ayudarles a aliviar los dolores menstruales.

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